lunes, 14 de febrero de 2011

...

...es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda:
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

...es reconstruir, cuando te alejas:
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

...es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

...es no dormir cuando en mi lecho
sueñas entre mis brazos que te ciñen,
y odiar el sueño en que, bajo tu frente,
acaso en otros brazos te abandonas.

...es escuchar sobre tu pecho,
hasta colmar la oreja codiciosa,
el rumor de tu sangre y la marea
de tu respiración acompasada.

...es abrsorber tu joven savia
y juntar nuestras bocas en un cauce
hasta que de la brisa de tu aliento
se impregnen para siempre mis entrañas.

...es una envidia verde y muda,
una sutil y lúcida avaricia.

...es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta:
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.

...es una sed, la de la llaga
que arde sin consumirse ni cerrarse,
y el hambre de una boca atormentada
que pide más y más y no se sacia.

...es una insólita lujuria
y una gula voraz, siempre desierta.

...es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido y de tinieblas,
y navegar sin rumbo, a la deriva;
porque amar es, al fin, una indolencia.
X.V.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Querido Santa Claus...


¡¡¡Quiero ser una zorra!!!
Sí, eso es lo que quiero este año.

Y es que el otro día vi a una de cerca en plena acción. Voy a describir cuál fue mi percepción y el por qué de mi (extraña) petición.

Resulta que hace unos días fui a desayunar con mi súper guapo y en la mesa de junto había una pareja normal: platicaban, desayunaban, se hacían "arrumacos" y siempre se colaba cada dos o tres frases el típico "Mi Amor".
El hombre era bastante normal, moreno, guapetón... ella tenía el pelo rubio y rizado hasta la cintura, una blusa sin espalda, unos jeans que más que habérselos puesto, se los dibujo esa mañana y botas negras arriba de la rodilla. Digamos que era como la joyería de fantasía: bonita pero corriente, de muy buen cuerpo pero con cara de 2+2=5... bruta, bruta pero eso sí, de tonta no tenía un pelo.

Pues en el transcurso del desayuno, el celular de ella sonó en más de una ocasión pero (después de ver quién le estaba llamando) lo volvía a guardar en la bolsa sin contestarlo.
Después de un rato, el hombre se levantó al baño y mientras ella pedía un "muffin de cereza, please" empezó a marcar su teléfono. Obviamente sólo escuche su parte del diálogo, que fue algo así:
-Hola mi Cielo, cómo estás?? No sabes qué rico estamos desayunando... estábamos tan entradas en el chisme que no escuché tus llamadas... sí mi Amor, ahorita Pao se levantó al baño pero ya casi nos vamos... ajá, sí!! ahorita me estoy comiendo un muffin bien rico...

En eso llegó su acompañante, yo aquí empecé a sufrir un poco pero ella ni se inmutó, al contrario: le agarró la mano, le cerro el ojo y siguió hablando por su celular:
-Ya luego te cuento, te mando un beso... yo también te amo mucho... Bye!

El acompañante le preguntó quién era, ella le contestó con cara de flojera un escueto: "Ash, si ya sabes para qué preguntas? (aventó el teléfono en la bolsa y siguió) ...mejor, pídeme un capuccino, no mi Amorcito?" y mientras le sobaba la mano, ¡¡el bruto le pedía el dichoso café al mesero"

A los 5 ó 10 minutos los dos salieron: él, abrazándola con cara de bruto-enamorado... ella, abriendo su bolsa para sacar (con cara de fastidio) un gloss para los labios y (otra vez) su celular.
La verdad no sé qué pensar de estas mujeres (llamémoslas zorras, bitches, como quieran) porque la verdad es que se la pasan bomba, no se clavan, salen con quien quieren (porque más de uno anda como perro detrás de ellas) y son princesas: las llevan a donde se les antoja, les cumplen TOOOOOOOOODOS los caprichos, las apapachan en todo momento y basta con que ellas apenas piensen en lo que quieren para que el bruto-enamorado en turno se los conceda (a los no-brutos-enamorados-comunes-y-corrientes hay que pedirles de manera constante: "vamos a bailar, vamos a salir, vamos..., vamos..., vamos..." y esto, muchas veces, sin obtener la respuesta deseada) con las zorras es al revés, ellos ruegan y ellas lo tienen que pensar.

Puede ser que a ellas no las tomen muy en serio, que sea algo pasajero, que tenga caducidad, etc, etc... pero conozco a mujeres con relaciones de pareja (ya sean noviazgos o matrimonios) a las cuales, al final del día no las tomaron en serio pero TAMPOCO LAS TRATARON COMO PRINCESAS (aunque ellas se portaran como tales)

¿Qué será? ¿...la actitud que tienen las bitches?, ¿...que el hombre quiere lo que no le pertenece?, ¿...el saber que de hecho está relación está condenada a durar poco... y por eso se disfruta más... o mejor? Ni siquiera voy a ponerme a pensar en quién utiliza a quién, sólo diré que aquí cada quien tenía lo que quería y todos parecían felices...
Pero, ¡qué triste!, ¿no?

viernes, 12 de noviembre de 2010

Te


J.J. - "...ya sé, ya sé, dilo: no tomo café. ¿Vas a querer te?"
R - "Claro que sí mi Amor, siempre voy a querer-te..."

Y otra vez, se siente como al principio :)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

RECETA PARA NO PERDER LA ESPERANZA

1. Utilizar todo lo que esté a mano

2. Hacer dos maletas: una para meter todo lo que queremos llevar, otra para lo demás (sólo nos llevamos la primera)

3. En momentos de flaquezas, se recomiendan los suspiros (...hacen cosquillas en la lengua)

4. Llevar una botella de agua y un bocadillo en el que se puede untar un poco de fe (está muy rica y no pesa)

5. Volver a dormir a casa... y comenzar de nuevo al día siguiente

sábado, 21 de agosto de 2010

Rox... y el ratón de los dientes

Roxana era una niña de unos 7 u 8 años y, como los niños de esa edad, se emocionaba al pensar en Los Santos Reyes, en el Niños Dios y en el ratón de los dientes.
Era tanta la emoción de la niña que, la noche anterior a la llegada de cualquiera de estos personajes, Roxana no podía dormir y se quedada esperando que llegara la mañana siguiente mientras sentía mariposas que le volaban y le revoloteaban en la barriga.

El siguiente es un hecho por todos conocido: los niños no deben ver ni a Santa Claus, ni al Niño Dios, ni a los Santos Reyes (mi papá siempre me lo decía cuando era niña... y mi papá siempre dice la verdad: Si ellos te ven despierta se van, y se llevan TODOS tus juguetes)
Pues la emoción, aunada a las ganas de levantarse y saber que no podía hacerlo, era lo que provocaban el insomnio en la niña...
Resultó que un día Rox perdió un diente y llevó a cabo la misma rutina de siempre: ella le mostraba el diente a su papá y juntos lo guardaban en el cajón "seguro" del escritorio (el cajón seguro estaba bajo llave y era ahí en donde papá guardaba todas sus cosas importantes) al otro día, el ratón habría dejado un premio a cambio de tan valiosa posesión.
A la mañana siguiente papá e hija fueron muy temprano a buscar el esperado premio. De pronto, cuando abrieron el cajón saltó de entre los papeles un ratón. Apenas lo había visto el papá de la niña cuando ya estaba buscando la mejor manera de aplastarlo de un pisotón...

"PAPÁ, NO LO MATES, ¿NO LO VES?... ¡¡ES EL RATÓN DE LOS DIENTES!!"

Ante esta petición tan lógica por parte de la niña era evidente que papá no podía matar a tan importante y conocido roedor. En segundos el ratón corrió con toda su alma, salió por la puerta y se perdió en el jardín.

"¡Adiós ratón, adiós! (decía Roxana) ...y gracias por mis chocolates"

martes, 27 de julio de 2010

Me quiere, no me quiere...

Me quiere...

  • cuando sonríe
  • cuando adivina
  • cuando sorprende.

No me quiere...

  • cuando calla,
  • cuando ignora,
  • cuando deja de escuchar.

Me quiere...

  • cuando me mira
  • cuando me habla
  • cuando me besa.

No me quiere...

  • cuando ronco
  • cuando cierra la puerta
  • cuando tengo los pies fríos

Me quiere...

  • cuando le hago cosquillas con las pestañas
  • cuando bebo un sorbo de su café
  • cuando me doblo a carcajadas

No me quiere...

  • cuando miente
  • cuando me teme
  • cuando se esconde.

Me quiere...

  • cuando me consiente
  • cuando me consuela
  • cuando me sabe pequeña

No me quiere...

  • cuando no me abraza
  • cuando no se entera
  • cuando no es Juan...

¿Me quiere?

¿No me quiere?

...

Me quiere...

No me quiere...

...


¡ME QUIERE!

jueves, 22 de julio de 2010

Acto de magia

Sólo quisiera
que tu sonrisa desapareciera de mi mente...
y apareciera en mi cama.


martes, 13 de julio de 2010

Baile de ilusiones


"El que tenga un amor, que lo cuide.
Y que mantenga la ilusión,
porque la vida es un baile de ilusiones...
y el que no baila, está muerto"
A.R.