martes, 20 de abril de 2010

Un instante...

Hoy viví un instante muy similar a este y traté de capturarlo en mi mente. Por un momento pude tocar lo que la portada de este disco transmite, lo que me hace sentir.
Algo muy breve pero muy tangible para mí: un instante de pura y absoluta felicidad. Fue muy curioso y totalmente inesperado porque, en contraste, hace unos días pasé por uno de los peores instantes de mi vida. Algo muy duro, muy doloroso... muy fuerte para mí: un instante que parece no querer dejarme ser feliz, que por más que quiero, no puedo soltar. Un instante en el que me sentí traicionada e impotente y el lazo afectivo que creía tener desapareció por un momento. Literalmente sentí que todos los instantes, las risas, el amor y las promesas hechas en los últimos meses empezaban a flotar a mi alrededor y desaparecían, como burbujas de jabón que se iban reventando... luego, ya nada parecía ser verdad.
No sé qué va a pasar, la felicidad que estoy viviendo es verdadera, tangible y sé que lo que siente mi corazón es real... pero luego llega la lógica y me dicta algo distinto, me dice que la realidad es otra y yo no la quiero ver.

No sé qué creer,
no sé qué pensar,
no sé qué esperar...

La verdad pensaba hacer de esta entrada algo muy distinto... pero sin quererlo (y como muchas cosas) terminó así.
Ahora mismo, ya no sé si haya algo que no termine, que sea eterno: que sea "para siempre" ...ahora mismo, el amor parece algo que vive sólo "un instante".

3 comentarios:

Martin Pannari dijo...

pero finalmente el momento feo no duró mas que unos dias? ahora perdura la felicidad?

Renee dijo...

El momento feo duele menos cada vez pero... qué fácil es echar a perder las cosas, no?? Toam sólo un instante. Pero nada, somos humanos y ni modo.
Sí, la felicidad perdura (como supongo que debería ser la auténtica felicidad):)

Anónimo dijo...

Pues veras, como lo entiendo el amor es un extraño viaje sin lógica y el boleto está reservado únicamente para aquel que se atreve a tomarlo.
Veo las entradas de tus contactos y con las experiencias que comparten pienso: Soñar no tiene precio, pero lo que se paga cuando alguien vive su vida de ello, es demasiado alto.
Soñando en la perfección total del otro dejan pasar X oportunidades de subirse al barco y vivir lo mejor de sus tristes existencias.
Y luego se pone peor, llegan a los 30 idealizando cada contacto con el sexo contrario para forzar lo que no encuentran en los momentos adecuados.
Y después de escuchar tanto fracaso de otros uno piensa: Algo debe haber con lo mío porque no puede ser tan bueno… Lo cierto es que equivocaciones y errores todos tienen, algunos imperdonables, otros.. Simples tonterías y es ahí cuando la lógica no es tan lógica, el amor muy sabio nos indica con percepciones si algo anda mal para que analicemos los hechos con objetividad, pero no para encontrar algo a la fuerza.
Si en verdad hubo algo imperdonable vete sin pensarlo, en ese muelle no está tu barco, (la gente no cambia).
Pero si fue un error simple y hay algo que crece más fuerte dentro de ti, (como en la portada de ese disco). Conserva ese boleto y no tengas miedo de que zarpar, porque aunque estimes a los marineros que te cuentan sus problemas, no es necesario que te pierdas en esa misma niebla.

Chilli Willi