viernes, 2 de octubre de 2009

La maldición del mentol, la bugambilia... y el ocote.

La historia que a continuación relataré es total y absolutamente verídica (como todo lo que en este blog se escribe).
Una vez aclarado lo anterior, empiezo...


Pues nada, que ayer amanecí con dolor de garganta y con el cuerpo cortado (la verdad es que no me enfermaba desde enero del 2008 y creo que esa vez ni siquiera me dio tan fuerte). Desde el primer momento de ayer, descarté tanto la influenza porcina como la aviar, sabía que este resfriado era cosa de tomar muchos líquidos, dormir bien y no salir de casa... aún así me levanté de la cama y empecé a buscar unos papeles porque era fecha límite para entregar mi avance de tesis. Al despertarme no me sentía tan mal pero al llegar a la Universidad yo ya no daba una. Además, con el calor del camino de regreso, me puse peor y ya hoy me lloraban los ojos, me chorreaba la nariz, tenía mucha tos y la garganta me ardía más.
Ayer pasé una noche fatal pero hoy dormí toda la mañana y parte de la tarde.
Mi mamá (quien todavía trae a mi tía Lucas y a sus ataques de hipocondría en la cabeza) me vino a ver hoy en la tarde, cuando desperté y me dijo: "Voy a salir, regreso en la noche... pero te dejo una jarrita con te. Le puse hojas de mentol, flores de bugambilia y un pedacito de ocote, esta receta me la recomendó Miss Lupita... verás que con la segunda tasa (ejem... "taza") te sientes como nueva y dejas de toser".
Me quedé un rato más en la cama pero, cuando me despabilé (¡...cómo me encanta esa palabra!) me serví una tasa (¡¡..."TAZA" güey!!). La endulcé con miel y le di el primer sorbo... me voy a reservar las palabras que en ese momento afloraron y sólo diré que, honestamente, no creo haber probado nunca algo tan pero TAN amargo y desagradable. Le puse 2 ó 3 cucharadas más de miel y lo volví a probar pero aún así el sabor era como para morirse (o mínimo para hacerle un homenaje a Linda Blair, digno de "El Exorcista"). Pues con eso tuve, sólo fueron dos sorbos pero, como si la receta fuera la del destapacaños más efectivo, y sin entrar en detalles escatológicos, la dosis hizo un efecto secundario inesperado y poco agradable.

Cuando mi mamá regresó, me saludó con un: "¿cómo te cayó el té?" Y, como dice el chiste, yo sólo contesté: "sabe HORRIBLE Pachola... eso sí, desde que me lo tomé, ¡ya me da miedo toser!"

Sea por Dios...


4 comentarios:

Spiel des todes dijo...

ay amigui, pobechita, te mando muchos cariños, obvio de lejitos jajaja, esos remedios de toda la vidaaaaaaaa de la tia petunia, pfff¡ ni sirven, no hay nada como dejar que la gripe salga y si es en fin de semana mejor.
Te mandamos besos

Anónimo dijo...

soy tu fan en verdad, me recuerdas taaaanto a mi hermana que es traductora y ahora hace la maestría para intérprete... pero tú eres muuuucho menos amarga jajajaja.
He leído todo tu blog porque un día la vida me llevó hasta él, y lo reviso periódicamente para ver que hay de nuevo, en verdad tienes una esencia particular!
Sólo que hoy tengo una duda y en verdad es mera curiosidad: hay alguna razón por la que escribas "tasa"? ¿O sólo fue cosa de la gripa?

Renee dijo...

Ay mamá!! Pero qué burra, fue producto de la gripa... en este momento lo cambio.

Gracias "Anónimo", me alegro que te guste mi blog ;)

Anónimo dijo...

Hola me alegra mucho que haya funcionado el remedio casero que te dio tu madre, que en verdad esos son los que valen en definitiva,. Estuve buscando "ocote" para poder hacer la receta , pero no vivo en Mexico ni en el continente central sino que en el ultimo lugar del mundo y aqui no hay "Ocotes" ese tipo de pinos solo se da alli y en América Central,asi que quede en las mismas, no se como reemplazarlo, pero en fin me gusto tu mensaje , eres muy sipatica y me gusta como escribes, cuidate y suerte
JudPatricia