domingo, 7 de febrero de 2010

Propósitos 2010

Mis propósitos para este año, no son muchos pero sí me hacen mucha ilusión. Son tres, son tangibles, dependen (en gran medida) de mí y ya están en el horno:

1.- Titularme

2.- Volver a Turín

3.- Cumplir 33 años


Claro que deseo muchas cosas más... pero a esas hay que darles tiempo, trabajar mucho para que sucedan pero también dejar que lleguen solitas, cuando tengan que llegar (y que me sorprendan porque, aunque yo diga lo contrario, sí me gustan las sorpresas) pero en estos 3 propósitos yo puedo, debo y quiero trabajar. Lograr estos tres puntos implica que debo trabajar en otros factores para que mis propósitos se materialicen.
Al final, vale la pena.

lunes, 18 de enero de 2010

Dale, dale, dale...

Fue hace unos días que, viendo alguna serie matutina, tocaron un tema interesante en el que no me había puesto a pensar hacía mucho: las piñatas.

En el caso de esta serie en específico no hablan de la tradición mexicana sino que se referían a las "novias piñata" y, lejos de lo que se pudiera pensar con este particular calificativo, hablaban de mujeres a las que golpean (obviamente en sentido figurado, pero si es en sentido real, peor aún!!) y a pesar de ser lastimadas y estar dolidas, dan lo mejor de sí.

Por eso, entre mis propósitos de año nuevo está el siguiente: no ser una mujer, hija, amiga, hermana, novia - piñata. Yo sí daré lo mejor de mí, pero sólo a cambio de lo mismo. No voy a abrirme y regalar sorpresas, tiempo, cariño, risas, etc., a cambio de uno o varios palos en la cabeza.

¡¡He dicho!!

Mis propósitos, próximamente...

jueves, 31 de diciembre de 2009

¡¡Adiós 2009!!


"Cada año, cuando miro la reunión familiar
los nuevos caminos,
las sillas vacías de los que dieron la chispa
a los que tanto preocupó
que el lazo no se quebrara
que alargaron su mesa
sin importar la ración
los ojos que no coincidieron
me pregunto
si yo sabré transmitir ese amor:
las canciones
a los que lleguen,
o no,
de un impreciso futuro"


Llegó el final de un año muy feliz y de alguna manera, hay que hacer un recuento porque el 2010 ya está a punto de salir del horno y estoy segura que trae cosas nuevas y maravillosas.

Este año se lleva muchos momentos y personas, canciones y lugares que ya pasaron, que ya fueron y allá se quedan.
El 2009 me deja muchos recuerdos y el 2010 me trae muchas ilusiones.

Todavía hay cosas que me cuesta aceptar, asuntos que no he resuelto del todo y a veces me atan pero voy aflojando los nudos un poquito cada día... no siempre lo consigo pero cada día (sin falta) hago la labor.

De cualquier manera, gracias a mis amigos, mis maestros, mi familia y a mi gente. Gracias por compartir tantas cosas conmigo, regalarme tantas risas, darme un poco y un mucho de su amor y permitir que yo les presente mi felicidad... Por favor, ¡¡no se vayan nunca!! El mundo es un lugar más feliz con ustedes cerquita.

Gracias a mi cómplice sin miedo por vivir juntos tantas emociones este año... para mí eres la persona más dulce, divertida y maravillosa... con la que en este 2010 quiero seguir compartiendo miles de instantes (y a la que quiero abrazar tanto como me sea posible)

El 2010 me tiene realmente emocionada porque por fin ¡¡POR FIN!! presentaré la tesis apenas comience el año y eso para mí es un gran paso. En algún momento del año que se está cocinando sé que volveré a Torino: a la piazza, "la Gran Madre" y al café Roberto. Y lo que es para mí una de las cosas más emocionantes, cumplo 33 años y pocos sucesos me podrían hacer más feliz que llegar a esta edad.

Así que adiós a un año que me dio tantísimo. Gracias Dios por regalarme un año en el que crecí y aprendí (sin importar Tus métodos) gracias por un año emocionante, divertido y feliz.

Ya dije...

viernes, 27 de noviembre de 2009

"Inaccrochable"

Hace dos años (más o menos) empecé a leer "París era una fiesta", de Ernest Hemingway.

La verdad me gustó mucho, muchísimo... aunque también tardé mucho en leerlo (casi un año en el que lo dejé y lo retomé varias veces).

Fue un libro difícil de digerir porque, claro, es muy descriptivo y habla de barrios, cafés y personajes de aquella época pero también habla de sensaciones, olores, sabores, paisajes y cosas muy propias y específicas de París.

Bueno, esto sirve un poco a manera de introducción para luego poder poner mi parte favorita del libro. A mi me pasa que hay un punto en el libro, o más bien en la lectura, en el que sé con toda certeza que ya estoy dentro de la historia. No sé cómo describirlo, es como esa parte que me engancha, que (un poquito, por qué no) me enamora, que me guiña el ojo y ya... no hay vuelta atrás: entro a esa dimensión.

A continuación voy a poner la frase en contexto y ya... en esta ocasión, me voy a ahorrar mi comentario al respecto y que cada lector interprete lo que guste.

Ernest suele ir con su esposa Hadley (su primera esposa) de visita a casa de Miss Stein y la "amiga" con quien vivía para tomar el te. Miss Stein es una mujer sin problemas económicos y, bueno, Ernie y su esposa eran "muy pobres pero muy felices". En algún momento de la plática, Miss Stein empieza a leer los cuentos escritos por Hemingway y se refiere a uno en particular titulado "Allá en Michigan"...

"Es bueno -dijo-, eso no se discute. Pero es inaccrochable: no se puede colgar. Quiero decir que es como un pintor que pinta un cuadro y luego cuando hace una exposición no puede colgarlo en público y nadie se lo va a comprar porque tampoco pueden colgarlo en una habitación."

jueves, 5 de noviembre de 2009

Combigotes

En este espacio hablo de muchas cosas que me pasan, hablo de la gente que quiero y (a veces) de la que dejo de querer.
Pero hay un personaje (o más bien, un integrante) en mi familia del que no había hablado... hasta hoy: la combi.
La combi se integró a mi familia cuando yo tenía unos 10 años. En ese momento era el miembro más joven de la familia y, además, el consentido. La verdad es que mi papá hacía mucho tiempo que quería una y cuando se encontró con esta fue amor a primera vista LITERAL: tenía una parrilla (si es que así se llama) cromada en la parte de arriba, era azul polar y recuerdo perfecto el sonido de su motor.
En ella hicimos muchos viajes, íbamos de paseo, de excursión... lo mejor de todo es que TODO cabía en la "Combigotes" maletas, alimentos, familia, amigos, primos, agregados, etc.
Pasó el tiempo y (la verdad) la combi empezó a pasar de moda. A mi mamá ya no le parecía tan cómoda y dejó de manejarla. A mi me gustaba cuando mi papá me llevaba a la Universidad y tocaba el claxon para despedirse. Cuando yo aprendí a manejar (que aprendí bastante tarde)AMABA subirme en la combi porque los cambios de velocidad eran más sencillos y podía verlo todo (yo soy pequeñita... pero montada en la combi me sentía más poderosa que Lola, la trailera) Me gustaba tanto que un poco en broma y un mucho en serio le decía a mi papá: "Papá, cuando te salgan alitas no me dejes nada... sólo la combi" Mi papá sonreía y asentía con la cabeza.
Tristemente, el año pasado (en mayo, creo) mi lindo Papá sacó a la combigotes de la casa para irse a trabajar pero antes, fue a comprar el periódico y se le hizo más fácil ir caminando...
Cuando regresó, la combi ya no estaba... por supuesto levantó una acta y le dijeron que aparecería pero esto no pasó.
Por demás está decir que no volvimos a ver nuestra combi... mi papá no menciona el asunto y cuando alguien toca el tema, mi papá hace uno o dos comentarios pero de manera muy escueta y ya, fin del tema. Yo sé que esto dejó muy triste a mi papá. Bueno, hasta mi mamá le lloró y Padilla se enojó (para variar) porque al final, todos sabemos que con la combi se fue una época.

lunes, 12 de octubre de 2009

Locos y cuerdos


Los locos dan festines y los cuerdos son los invitados.

Los locos viven inventando mundos y los cuerdos en mundos inventados.

Los locos crean castillos y los cuerdos los habitan.

Los locos son mitad sueño y los cuerdos sueño a la mitad.

Los locos son la poesía, los cuerdos quienes redactan.

Los locos son personajes y los cuerdos los actores.

Los locos crean la música, los cuerdos son los escuchas.

Los locos son la pintura y los cuerdos sólo pintan.

Los locos viven en muchos mundos y los cuerdos en la tierra.

Los locos se sienten libres y los cuerdos los encierran.


Andrea Montiel Levy


P.S. Gracias Doc

viernes, 2 de octubre de 2009

La maldición del mentol, la bugambilia... y el ocote.

La historia que a continuación relataré es total y absolutamente verídica (como todo lo que en este blog se escribe).
Una vez aclarado lo anterior, empiezo...


Pues nada, que ayer amanecí con dolor de garganta y con el cuerpo cortado (la verdad es que no me enfermaba desde enero del 2008 y creo que esa vez ni siquiera me dio tan fuerte). Desde el primer momento de ayer, descarté tanto la influenza porcina como la aviar, sabía que este resfriado era cosa de tomar muchos líquidos, dormir bien y no salir de casa... aún así me levanté de la cama y empecé a buscar unos papeles porque era fecha límite para entregar mi avance de tesis. Al despertarme no me sentía tan mal pero al llegar a la Universidad yo ya no daba una. Además, con el calor del camino de regreso, me puse peor y ya hoy me lloraban los ojos, me chorreaba la nariz, tenía mucha tos y la garganta me ardía más.
Ayer pasé una noche fatal pero hoy dormí toda la mañana y parte de la tarde.
Mi mamá (quien todavía trae a mi tía Lucas y a sus ataques de hipocondría en la cabeza) me vino a ver hoy en la tarde, cuando desperté y me dijo: "Voy a salir, regreso en la noche... pero te dejo una jarrita con te. Le puse hojas de mentol, flores de bugambilia y un pedacito de ocote, esta receta me la recomendó Miss Lupita... verás que con la segunda tasa (ejem... "taza") te sientes como nueva y dejas de toser".
Me quedé un rato más en la cama pero, cuando me despabilé (¡...cómo me encanta esa palabra!) me serví una tasa (¡¡..."TAZA" güey!!). La endulcé con miel y le di el primer sorbo... me voy a reservar las palabras que en ese momento afloraron y sólo diré que, honestamente, no creo haber probado nunca algo tan pero TAN amargo y desagradable. Le puse 2 ó 3 cucharadas más de miel y lo volví a probar pero aún así el sabor era como para morirse (o mínimo para hacerle un homenaje a Linda Blair, digno de "El Exorcista"). Pues con eso tuve, sólo fueron dos sorbos pero, como si la receta fuera la del destapacaños más efectivo, y sin entrar en detalles escatológicos, la dosis hizo un efecto secundario inesperado y poco agradable.

Cuando mi mamá regresó, me saludó con un: "¿cómo te cayó el té?" Y, como dice el chiste, yo sólo contesté: "sabe HORRIBLE Pachola... eso sí, desde que me lo tomé, ¡ya me da miedo toser!"

Sea por Dios...


miércoles, 2 de septiembre de 2009

coincidencias

Siempre me han gustado las coincidencias, los nuevos caminos que se abren a nuestro paso y la sincronía que existe en el mundo (hay coincidencias buenas y malas... pero en este caso, hablaré de las primeras).
Claro que me asombra cuando esto sucede porque, por mucho que me gusten, invariablemente me toman por sorpresa. Y es que la belleza de estos encuentros consiste en dejar que ellos se tropiecen con nosotros (y nunca al revés)

Hay sucesos que son profundamente significativos, sobre todo por la cantidad de casualidades que fueron necesarias para formalos. Es la casualidad (más que la rutina y la monotonía) la que a mi me llama la atención.

Lo interesante y maravilloso de estos sucesos es que surgen de forma impensada; imprevista. Al menos para mí así fue... el encuentro de hace un año fue algo espontáneo, como dos rayos que pegan en el mismo lugar, dos sucesos inesperados que simplemente coinciden. Por eso ha sido de los encuentros más lindos que he vivido, sucedió sin que yo me diera cuenta muy bien de lo que ocurría, poco a poco y justo cuando tenía que ser.

Alguien me dijo una vez: "no es coincidencia, es providencia" ...yo nunca he estado más de acuerdo