sábado, 31 de mayo de 2008

Los odio con odio jarocho...

Esta entrada fue irremediable, no quería pero me topé con algunas cosas que me ponen mal, así que aquí van:

-No me gusta el grupo "sin bandera", sus canciones ni nada de lo que representan. Sí, aunque mi querido Champignon haya salido con la mitad de esta agrupación (jajaja), sorry pero no puedo con ellos. No es ser pesada, no es S.P.M, es sólo que no me gustan, se me hacen muy cursis y muy "sensiblones" y, si los oigo, siento que se me cierra la tráquea... lo siento pero LOS ODIO, así, sin más...


-No me gusta la gente que cree que canta bien... y no conforme con eso, canta canciones completas durante cualquier plática casual en tono:
"¡¡¡...pero qué bien canto!!!" Si es una reunión con guitarra, estoy de acuerdo... si es el karaoke, perfecto... con una cubas encima, obvio les haré coros... ¿pero así? ¡¡De la nada ponerse a cantar y no parar y (encima) taladrarle los oídos al prójimo!!

Tache...




-No aguanto a Victor Trujillo... pero ni a él, ni a Brozo, ni a la Beba Galván, ni a ninguno de sus personajes, ni a su pseudo-intelectualidad. Puede que el hombre sea un ser pensante, que haya estudiado, que hable alemán, que sepa bordar y que en algún momento sea gracioso... pero me da igual, yo no lo trago (especialmente cuando pone esa cara con la que sale en la foto que aquí adjunto) ¡¡NO PUEDO!!



-Los chongos zamoranos: Antes que nada, debo aclarar que no es por lo dulce
(eso, creo que lo soportaría) es el hecho de que esa melcocha me rechine en la boca... nada más lo pienso y (como dicen por ahí) "se me encuera el chino"

Hay otras cosas que rechinan y no me gustan (ya había mencionado el unicel, hoy me recordaron lo desagradable que resulta el algodón, etc.) pero los chongos, se llevan el 1er premio.

Por lo tanto, sí (lo tengo que decir):

Los odio con odio jarocho



Ya dije...

miércoles, 28 de mayo de 2008

Barberis


"Cada día tiene algo que nos hace reír o nos hace llorar y es por ese instante perdido en la eternidad que vale la pena vivir la vida".

Here's to you

La magia existe... estoy convencida. Sé que está presente en todos lados, en la vida cotidiana, a la vuelta de la esquina: en un rayo de luz, en un rincón, al alcance de la vista... aunque, algunas veces, no alcanzamos a descubrirla porque no nos damos la oportunidad.

También existen los instantes. Esos destellos entre una cosa y la otra que nos sorprenden y hacen la diferencia a cada momento.

Esta semana ha sido muy intensa y ha estado llena de momentos mágicos y de instantes... algunos han sido sólo para mí (no ha sido fácil asimilarlos... pero siempre lo intento) otros, han sido compartidos con gente muy especial, muy mágica... compartir estos momentos hace que me crezca el corazón y eso, me hace muy feliz.

"Cada día tiene algo que nos hace reír o nos hace llorar y es por ese instante perdido en la eternidad (seguro) vale la pena vivir la vida".

Hoy no fue la excepción, tuve una fuerte dosis de instantes... y sí, ¡¡por supuesto que siempre vale la pena!!

Ya dije...

jueves, 22 de mayo de 2008

zapatos MUY grandes



"¿TE QUIERES CASAR Y TENER HIJOS?"

Esta pregunta fue la que ayer dio la pauta para que yo me hiciera una serie de preguntas (que ya me rondaban la cabeza) y también lo que originó este blog.


Creo que la vida es fluir... claro, a veces nos encontramos con obstáculos y puertas cerradas pero eso es la vida, buscar la llave para abrirlas y qué emoción (no encontrar la llave, más bien el proceso de buscarla).
Desgraciadamente, la mayoría de las veces, la vida es tratar de llenar zapatos, satisfacer las expectativas de los demás: "¿qué carrera vas a escoger?, ¿cuándo te vas a titular?, ¿cuándo te vas a casar?, ¿cuántos niños vas a tener?" (y claro, en medio de estas preguntas hay otro millón de preguntas más que yo no respondo).
El sólo pensar en llenar esos zapatos tan grandes (que posiblemente NUNCA nos van a quedar) es dejar de vivir, hacer a un lado el momento y el presente, y empezar a planear un futuro que quién sabe si es el nuestro y quién sabe si va a llegar. A veces es TANTA la emoción de otras personas por vernos en tal o cual situación, que nunca se preguntan (o nos preguntan) si es eso lo que queremos, si es lo que desea nuestro corazón y más importante... si es el momento adecuado para que nosotros mismos lo experimentemos.
Yo sé que quiero muchas cosas... MUCHÍSIMAS. Claro que quiero titularme, claro que quiero ser intérprete de las Naciones Unidas, claro que quiero tener hijos y claro que quiero viajar a la luna. Yo sé que todo tiene su lugar y su momento... a algunos nos toca y a otros no (lástima por lo del viaje a la luna).
Yo, por el momento no quiero pensar en el reloj biológico, en el timing, en las reglas, en las pautas que hay que seguir o en planear los próximos 5 ó 10 ó 15 años de mi vida porque entonces sí, la vida se complica.

Yo, sólo quiero fluir y, por el momento, no me quiero subir al tren.

Ya dije...

martes, 20 de mayo de 2008

...aquella vieja entrega...

Pues eso que dice Champ es cierto: "las canciones lo dicen TODO"

¡¡¡14 años!!!

Qué suerte que hemos cambiado, pero eso sí, de una o de otra forma, hemos estado ahí, prendidas con un alfiler: la rubiecita (la cabeza: "chicas, pónganse a pensar") la de rizos (la locura, que se avienta y no le importa) y la castaña... (el corazón, que si se pone a llorar, consigue CASI cualquier cosa)

Hay días que sí, te cambian la vida y aquél 19 de mayo DEFINITIVAMENTE fue uno de esos días, más que por el momento (y por el cantante), por las consecuencias que ese encuentro trajo.

Tantas aventuras, tantas risas, tantas locuras, tantas canciones y momentos, tantísimas lágrimas y TANTA complicidad.

Apenas 14 años y ya tenemos historias como para las 1000 y una noches (Alí Babá, Sherezada y Aladino con su: "ábrete Sesamo" incluidos)...y las que nos faltan por venir.

¡¡¡Felicidades niñas!!!

Ya dije...

http://mariagiuseppina.blogspot.com/2008/05/hoy-14-aos-despus.html

jueves, 15 de mayo de 2008

Silencio

¿Cómo haces para reflejar una emoción?
¿la sientes?, ¿la expresas?
¿...o usas el silencio?

A las palabras, yo las busco, las persigo, las seduzco,
las encuentro y las hago mías…
pero sí me cuesta usar los silencios,
a mí aún no me dicen nada.

No me habla su lenguaje callado,
no entiendo su voz blanca,
no siento y no percibo su respiración.

¿Cómo decírtelo? …yo, no sé escribir el silencio.
Es verdad que, a veces, me da miedo
y lleno los silencios hablando
hago a un lado aquello tan buscado,
que hasta ahora es sólo una metáfora,
una paradoja...

No sé si el silencio se provoca,
se invoca, se sugiere, se pide,
se compra, se muestra,
se ruega, se siente, se aprende,
se encierra o se libera…

A veces veo el silencio, a veces hablo de él,
a veces lo respiro, a veces lo siento en los poros
pero yo lo lleno de sonidos, de colores,
de caricias, de amor y de luz.

A veces escucho el silencio,
ese que genera pasiones y emociones.
Ese que vives pero que no siempre controlas.
Así como la emoción… para mí, el silencio es sonoro:
es poesía, es magia, es emoción, es música,
es un olvido, es un secreto, es una pausa,
es el latido de un corazón, es un sueño que habla por mí,
es la lengua del alma,
es Dios...

sábado, 10 de mayo de 2008

Calico Skies

"Yo soy una mujer completa, entera... o lo doy todo y me doy a mi misma, o mejor no doy", dijo un día Madame, durante la cena.

Pues para esas mujeres COMPLETAS que me lo han dado TODO va dedicado este video y mi corazón, más que este día.

En primer lugar, por supuesto, está mi mamá: mi todo. Mi ángel prestado, despistada como un pez dorado... por luchar tanto para que yo conociera este planeta que tanto me gusta, por enseñarme las cosas que hay en este mundo con toda la inocencia y la bondad que sólo ella conoce y por demostrarme cada día que el amor es incondicional. Ella es mi primer maestra y (por mucho) mi favorita. Gracias por ser mi Pachola y porque sin ti, yo no juego.

A mi abuela, no pasa un día sin que yo la deje de extrañar, la pienso cada día y sé que me cuida, me acaricia y me manda "pacholas" desde el cielo.

A mi Isabel, que sabe escuchar y me sabe hablar, por ser mi corazón en cuernavaca, por sus consejos, sus "desayunos en Tiffanys", sus lágrimas compartidas y sus recetas del corazón.

A mi Madame, que me enseña cada día a escuchar y a enteder, gracias por alimentarme en tantísimos sentidos, gracias ser mi refugio y por todas esas horas en las que no hablamos en francés.

A Ester, por estar siempre tan y tan al pendiente de mí, por buscarme siempre y encontrar mi cara entre la gente, por la fe tan grande con la que me educó, por ser la mamá que me enseñó que el amor, así como las personas, somos fin y no medio.

A Carmelita, por su eterna sencillez y su inmenso cariño, por ser una inspiración para que yo quiera seguir escribiendo, seguir estudiando, seguir creciendo y entender que, a veces, tener miedo es normal... no pasa nada.

A Victoria, por sus palabras de amor, por ser mi guía roji y mi brújula cuando más perdida me sentía, por tenerme cada día en sus oraciones y por llenarme, cuando más lo necesité, tanto la barriga como el corazón.

A todas, por ser mi mamá en uno u otro momento, por enseñarme tanto, por darme su tiempo, su poesía, sus abrazos, sus recetas, sus pasos de baile, sus cuentos de hadas y su música. Por quererme de manera tan total, TAN entregada y sin condiciones...

¡Gracias!

sábado, 3 de mayo de 2008

Es un dolor extraño


"Es un dolor extraño
morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca"

A. Baricco

miércoles, 30 de abril de 2008

La intérprete


Esa soy yo: "La intérprete"

Bueno, claro que yo no me parezco a Nicole Kidman... soy mucho menos rubia, más confiada, igual de flaca, más bajita, mucho menos problemática que ella... ah, y yo no estoy hecha "al vapor".

Mi carrera fue de 4 años y en la universidad gocé muchísimo, sufrí, aprendí, me reí, me enfermé, me enamoré, volví a sufrir, conocí mucha gente, me volví a reir... y un día, la universidad se acabó. Ahora mismo, estoy en pleno proceso de titulación (muy emocionada y muy ansiosa pero de eso, de mi tesis, hablaré otro día)


A grandes rasgos, el trabajo de una intérprete es algo emocionante pero no constante (...al menos en mi caso) pero está bien porque a mí me gusta mucho hacer muchas cosas más, además de interpretar. Traducir es una de ellas y aunque es un rollo en el que se tiene que ser muy meticulosa y encontrar siempre "la palabra precisa", se aprenden muchísimas cosas.



Otra de esas cosas que me encantan es dar clases pero clases a los niños. Ahí SÍ que aprendo, soy yo, me relajo y fluyo.

Pues bueno, en septiembre del 2007 empecé a dar clases de inglés a una niña a la que llamaré: "Campanita", ya que sólo le faltan las alitas (porque a veces... sí que vuela). Esta chaparrita es un ser maravilloso, inteligente y (como casi todos los niños y niñas) es una traviesa de lo peor pero eso sí, siempre sabe la respuesta a casi cualquier pregunta que yo le haga, a veces inventa la respuesta pero con una chispa TAN maravillosa que yo prefiero el ingenio a la precisión.

Pues resulta que la semana pasada tuve una traducción INMENSA, sin exagerar. Me levantaba y empezaba a traducir, comía y seguía traduciendo, cenaba, traducía y a dormir pero sólo para soñar con las palabras que usaría al día siguiente. Era demasiado y, de vez en cuando, tomaba un momento para despejarme y dejar de pensar y pensar y pensar... y claro, un día consideré que la clase con Campanita podría ser una forma de distracción... y no me equivoqué...

Llegué puntual a la clase, entré, tomé asiento y empezó el "jaleo" como bien dice la castiza madre de Campanita. Llegó mi alumna acompañada de su hermanito de 4 años y del perro. La madre los regañó y a gritos y ordenó que todos salieran de la cocina. Sólo Campanita hizo caso (a veces creo que más que una niña, es un digno homenaje a Monty Python) Acto seguido, la madre fue por ella de las orejas, la sentó a la mesa, se llevó al niño, al perro, cerró la puerta y en eso... se fue la luz.

Le pedí a la niña que le preguntara a su madre dónde estaban las velas, porque al otro día había examen y TENÍAMOS que terminar ese día. La madre le dijo simplemente: "dile que para qué quiere las velas..." y se dio la vuelta, con el niño bajo un brazo y el perro bajo el otro.

Unos 5 minutos después, la madre recapacitó y bajó a decirme: "tengo esta vela muy larga que da muy buena luz porque, claro... como se ha ido la luz usted no ve, no??", acto seguido, encendió una veladora de la Virgen de Guadalupe que no me iluminaba ni la mano aún cuando yo la tenía frente a mi cara... eso no importó, la madre siguió diciendo: "aunque es suficiente, voy a traer otra..." y trajo una vela (MUY pequeña) estaba dentro de una especie de armazón MUY grande y creo que, si es posible, veíamos menos.




El niño entró y empezó a tratar de agarrar las cosas que estaban en la mesa (porque, claro, la madre le decía: "no toques nada" y esto era como una invitación para el enano).
Pues en menos tiempo del que los adultos se imaginan pero los niños conocen TAN bien, este muchachito agarró "la vela muy larga", la madre trató de detenerlo pero sólo logró que le cayera parafina en las manos y gritó: "¡¡¡pero niño, que me has quemado!!!" ...el niño corrió y la madre puso las manos bajo el grifo del agua...

"Ahora le traigo una linterna que construí, espere" afirmó la Sra., mientras salía con cara de sollozo de la cocina. Esta afirmación me brincó un poco, sobre todo la parte de: "...que construí" ¿¿pues, cómo le hizo??

Entró, me entregó una linterna pequeñita y salió sin decir nada... ella iba saliendo cuando el enano de 4 años entró, me quitó la linterna y salió corriendo. Campanita gritó y salió corriendo detrás del enano, obviamente se pelaron... obviamente la madre les quitó la linterna y me la entregó mientras se quejaba: "es que de verdad, estos críos... no sé qué hacer con ellos" y de pronto dijo: "Jo..., ¡¡¡que le han quitado las baterías!!!"

En estos momentos, yo ya no pensaba por qué no había cancelado la clase y me ponía a traducir en lugar de ver este acto circense (de tres pistas) de cerca, no... mejor decidí tomarlo con calma y fluir.
La madre regresó con la niña (sí, de la oreja) y la linterna, aunque ésta venía un poco "dañada" por el jaloneo (la linterna quiero decir, porque la niña venía con una sonrisa de oreja a oreja) pero aún así, nos pusimos a trabajar.

La clase estuvo llena de un millón de interrupciones más del niño, de la madre, del perro... la única que no aparecía era la luz.





Cuando el reloj POR FIN marcó el final de la clase, le di gracias a Dios, cerramos los cuadernos y llamamos a la madre. Campanita salió "volando" (detrás de su hermano y del perro) no sin antes decir: "adiós Miss, me divertí mucho" aventando un beso al aire.

La madre decía: "es que de verdad, nunca tengo un instante de paz porque claro, voy por ellos al cole y ya todo se vuelve un jaleo, de verdad Miss, no sé qué hacer... porque los uniformes, la comida, el perro... y ahora, ni luz para entretenerlos con la tele" y sí, alguna lagrimita se le quedó enredada en las pestañas.

... es que son niños Señora, pensé mientras ella abría la puerta y me decía: "la espero el próximo lunes"

Ser intérprete es una cosa maravillosa, aunque a veces se tiene que complementar con otras cosas... es mi consejo, en caso de que les gusten las emociones fuertes.